Madrid-düstópos, una novela de Martín Parra.

Ya está, es oficial, Madera Berlin se consolida como editorial, y nos lanzamos a publicar una novela de Martín Parra. No podemos estar más contentos con el resultado, porque es arriesgada, porque es experimental, porque es completamente diferente.

Ya disponible.

MADRID-DÜSTÓPOS de Martín Parra

Esta novela es una cuenta atrás. El escenario es un Madrid conmocionado por la proclamación, al día siguiente, de una nueva constitución; después de las convulsiones políticas desatadas tras la muerte del presidente en funciones, a manos de una mujer desahuciada, durante una visita a Vigo. Durante toda esa noche previa, un grupo de personajes habituales de la marginalidad madrileña, heilipus, insectos sociales que invaden y corrompen el interior de la propia sociedad, entrecruzan sus caminos en medio de un desbarajuste de relaciones, alcohol, drogas, sexo y muerte. Mientras se prepara un conflicto surrealista entre diferentes facciones afectas y opuestas al poder del momento. El relato se mueve entre los tugurios del Madrid más oscuro, acompañados de la fauna que los recorre cada noche, hasta supuestos templos de una intelectualidad más reconocida pero no menos oscura, reflejada por un “artisteo” decadente autoproclamado como vanguardia y tan limitado de capacidades como el propio país. La prosa de Martín Parra es una prosa dislocada, un prosa de culminación, de fugacidad labrada. Es un trabajo inteligente de recursos. Sus personajes encuentran un lenguaje común, una instancia teatral, que doblegan tramas tan imposibles como certeras. La prosa de Martín Parra es el epicentro de un terremoto que amenaza continuamente. Mi único consejo es que pongáis todos vuestros sentidos a la disposición de sus palabras. 138 páginas, 20×13 cm, encuadernación japonesa.

€14,90

CONVOCATORIA MADERA 8

CONVOCATORIA. Volvemos a la carga, Madera 8 reunirá de nuevo a 100 intrépidos autores. Enviad vuestros textos a no@maderaberlin.com antes del 15 de abril, máximo de 300 palabras. ¿El tema? NO. NO. ¿Qué es “no”? Contádnoslo con vuestras historias. Os queremos leer a todos. No nos hemos olvidado de Madera 7, será algo especial y aparecerá muy pronto. Ayudadnos a difundir esta convocatoria. Madera 8: 100 héroes.

Inéditos de Madera: Pura leña al fuego

(En esta sección publicamos relatos inéditos durante un periodo de tiempo limitado, corre la voz, porque vuelan.)

jesus-artacho-n5mm23r8k9t4dncwndimovyxq7btd6l52g45lk8oicEn Madera 6 hemos publicado un relato de Jesús Artacho, aquí os ofrecemos tres inéditos suyos.


LA VIDA

Tras el cigarro de después de la cena, el marido ingresa en el salón. Se detiene ante su mujer y le pide que se levante, porque se ha aposentado en su asiento predilecto.

-Estoy cansada… -se queja ella.

-Es mi sitio -reclama él, con el tono de legitimidad que le confiere la certidumbre de estar exigiendo lo que le corresponde, nada más… Continúa leyendo

 

Pasear

Captura de pantalla 2018-11-09 a las 16.59.08

Berlin es una ciudad en la que todo es “reutilizable”, y eso me fascina. Los apartamentos casi siempre están hechos de trozos de otros que pasaron antes, de amistades fugaces o duraderas que se resumen en posesiones que transitan y bailan. Algo tan  sencillo y tan fácil de entender: lo que ya no te sirve, le servirá a otra persona. Los objetos dejan de ser objetos, se transforman en la narrativa de aquellas y aquellos con los que cruzas tu camino. Y luego esos objetos terminan por contarte historias, te hablan, te susurran lo que pueden al oído, dejan que te sientes o estires sobre ellos, a veces te cuentan secretos. Y si de verdad prestas atención, puede que te confiesen su miedo más profundo y el único que compartimos con ellos… dejar de importarle a alguien.

misterio de la ficción

Un día cualquiera

Captura de pantalla 2018-11-09 a las 16.57.46

A veces no hablo suficiente de Berlin. No explico lo afortunado que me siento por vivir en un entorno de pura literatura. Berlin es literaria hasta las entrañas, lo es en su historia, lo es por el tipo de vida que se puede llevar aquí, y lo es por la gente que cae en esta ciudad persiguiendo un sueño, sin duda un sueño literario. Mis amigos son escritores, cuando estamos juntos hablamos de literatura, sabemos de unos y otros lo que leemos y escribimos, nos “llevamos” al día. Y en gran parte es gracias a lugares en los que podemos congregarnos como si fuéramos de una secta prohibida. Lugares en los que suceden cosas que habríamos pensado inverosímiles antes de conocer (o de caer) esta ciudad, como por ejemplo, que un sábado cualquiera, el crítico y editor Ignacio Echevarría se preste a charlarnos sobre leer, a cómo acercarse sin miedo a los clásicos, a plantearnos lo que significa la lectura, y que esa congregación encuentre un sábado cualquiera la luz que nos ilumine. La librería Española en Berlin se llama Bartleby and Co@bartlebyandcoberlin , y su dueña Ana se ocupa desde hace más de cinco años de aportar un peso grande sobre la escena literaria, es librera y editora, sabe cómo se hace, ojalá todos pudierais pisar un día esta librería y contagiaros de una esencia que gracias a Berlin, a Ana, y a Ignacio, podemos respirar durante unas horas y creer un poco más en el poder de la literatura. Amén.

Bolaño

Captura de pantalla 2018-11-09 a las 16.56.22

Me gusta hablaros de Berlin, de las cosas que suceden aquí. A veces son extrañas casualidades, a veces pienso que se trata de un juego, que la ciudad es un tablero, y nosotros somos fichas pequeñas que encajan en medidas perfectas. Hoy Berlin me ha permitido conocer al traductor japonés de Bolaño, de nuestro queridísimo Roberto. Y no he podido evitar decirle que le encuentro un parecido casi clarividente con él, no sé si la sonrisa inocente, o la mirada a través de las gafas. Hay algo allí que los une, la literatura tal vez. Quién sabe… Esta tarde ha sido especial, ha sido buena. Cuando nos hemos despedido hemos hablado de mi bicicleta, le ha sorprendido que andemos tanto en bici, una bicicleta japonesa, se lo he confesado como un secreto, o como un vínculo. Después he pensado que la literatura está viva, que es un ente vibrante y cotidiano, dentro y fuera de nosotros: creando nexos que pueden, o no, entenderse. La literatura está viva, me lo he repetido varias veces, bajo las ruedas, sobre el asfalto: en el viento. Está viva.

Venecia

Captura de pantalla 2018-11-09 a las 16.54.46

Ayer me topé con esta pareja. Eso de ahí no es un puente, es seguramente una tubería de agua. Hay que saltar una valla para sentarse en ese lugar. Berlín tiene más puentes que Venecia. Todos nos preguntamos qué debe haber en el fondo de esos canales, fantaseamos con historias de la guerra, con lo fácil que sería caerse, con secretos y noches de locura. A menudo nos sentamos en los bordes de piedra e intentamos imaginar el sonido de las gaviotas o un horizonte que a veces se nos hace demasiado lejano. Ya no nos importan las ratas que saltan al agua. El romanticismo en esta ciudad está extrañamente alejado de todo lo que hemos aprendido, lo simple (y quizás romántico) es que no hay límites. Creo que funciona así, por lo menos esa pareja parece que anda por buen camino.